martes, 13 de diciembre de 2011


FOUR V





Bueno lectores y seguidores después de un buen tiempo sin publicar, por lo que pido disculpas, aquí os dejo con un nuevo capitulo del rol. 
Recordad que ErikaDen publica otro de nuestros rol TWEWY en (http://erikaden.blogspot.com/). 


Disfrutad de la lectura ;) 


HayleyLee xxx




HayleyLee (yo) --> Jade
ErikaDen --> Kyoko







FOUR






Yo estaba apoyando a Eric, pero cuando al final Jade sacó la cámara y empezó a hacer fotos de los chicos “peleando”, me animé y me entró el antojo de echarme una con el tímido. Antes de que Tomy pudiera volver a pulsar al botón, me lancé a su lado y le cogí por el brazo. Conclusión, salí sonriente y enganchada a él con el símbolo de la paz en la mano izquierda; él me miraba sorprendido a través del flequillo.
- ¡Ey! ¡Qué ánimos ahora! – dijo el más alto al finalizar con la foto. Sólo supe reírme como una tonta al separarme de Eric - ¡Una los cuatro! –gritó el rubio arrastrándonos a la zona de las rocas para que saliera de fondo el mar.
Jade le siguió sonriente; yo también, pero menos entusiasmada, y Eric iba el último arrastrando un poco los pies.
- ¡Venga ya! – de nuevo, Tomy cogió del brazo a su amigo y lo colocó a mi lado. Salimos en la foto en orden Jade-Tomy-Yo-Eric - ¿No tenéis algo de hambre? – en aquellos momentos siembre hablaba el mismo - ¡Vamos a por un helado!

- ¡Por mi vale! – dije emocionada mientras escalaba por las rocas de regreso al asfalto. De repente, una de ellas se movió bajo mis pies y la cámara cayó sobre ella rompiéndose - ¡No! – grité recogiendo algunos de los pedazos de la carcasa del aparato.
Miré a mis amigos, ya a salvo al otro lado. Tomy hizo una mueca de disgusto. Me acerqué a ellos con cuidado y suspiré frustrada. Abrí la cajetilla donde permanecía la batería y la Memory Stick Duo. Saqué esta última de aquel pequeño amasijo, estaba intacta.
- Bueno… Al menos nos quedan las fotos… y ¡vámonos ya a ahogar esta pena tomándonos un helado! – nos animó el de los ojos azules, y pusimos rumbo al puerto.
- Emmm… - murmuró Eric - ¿No creéis que hace demasiado frío como para tomar un helado?
Nos paramos todos de golpe. Tenía razón, estábamos en mitad del invierno y nosotros pensando en helados. Si seguíamos así, íbamos a coger un buen resfriado.
- Eric tiene razón, un helado no puede ser bueno con este tiempo – dije mirando a los demás.
- ¡Es verdad! – Tomy se golpeó la frente con la palma de la mano – Siempre relaciono mar con helado.
- ¿Por qué no vamos a tomar un chocolate caliente a una cafetería? ¡Justamente ayer descubrí una muy buena! – los animé y miré de reojo a Jade, puesto que había sido allí donde me fijé en ella.
- Eso estará mejor – Eric me sonrió, y le devolví la sonrisa algo cortada.
- ¡Pues venga! Muéstranos el camino – siguió animando, como siempre, Tomy.
Me situé rápidamente al lado de Kyoko. Los chicos quedaron tras nosotras. El rubio le comentó algo a su amigo en voz baja, y en reacción a esa los dos nos observaron. Me giré en seguida, pues sin darme cuenta estaba mirando hacia atrás. Tomy rió. ¿Se habría dado cuenta? El corazón empezó a latirme muy fuerte por culpa de ese pensamiento. Miré a mi amiga con el fin de olvidarme de los que nos seguían.
- Simpáticos, ¿verdad?
Mi voz sonó algo baja, por lo que por un momento pensé que no me había oído, pero me equivocaba, pues a los pocos segundos respondió.
- ¡Sí! Son como polos opuestos – reí – El lanzado y el tímido. Pegan juntos, se complementan, y eso está bien… - expliqué – Eric es muy mono… - me atreví a decir en voz muy baja y muy cerca del oído de Jade para asegurarme de que no lo oyera nadie más. Pero ante su mirada, me sonrojé - ¡Eso no quiere decir que me gusta!
Esto último lo había dicho muy alto, y los chicos se quedaron mirando, por lo que volví a bajar el volumen
- De momento… - finalicé la frase anterior - A demás… Estoy segura de que tú piensas lo mismo de Tomy… Se te nota… Ten un poquito más de cuidado, porque aunque acabamos de conocernos, parece que Eric se está percatando de ello – le informé – Lo digo por lo que me dijo antes, bajando de la urbanización. Por lo que Tomy nos llamó cotillas… Me dijo exactamente “Parece que Jade está nerviosa y Tomy no la comprende” – terminé de explicar.
- ¡Oh! – exclamé. Me quedé sin palabras y miré asustada a mi amiga – No sabía que se notara tanto… - añadí entrecortadamente. Miré de nuevo a los dos chicos, que seguían hablando, aunque ya sin tanto secretismo – Sí… Tomy me gusta… - Kyoko me miró emocionada - ¡Quiero decir… - comencé a exclamar en voz alta y haciendo un gesto un tanto exagerado con las manos] …como amigo!
Me eché a reír ante su pequeña actuación. A las dos se nos notaba en determinados momentos, que nos gustaban. Pero acabábamos de conocernos y no podíamos asegurar ni adelantar nada.
- Ya estamos llegando. Estaba por aquí… - busqué con la mirada a lo largo de la calle intentando encontrar aquella cristalera que me llamó la atención el día anterior.
Jade la señaló.
- ¿Esa de allí? – Tomy se acercó a nosotras y se puso a hablar hacia la rubia, que asintió.
- La abrieron hace poco – comentó Eric poniéndose también a nuestra altura.
Entramos y pedimos mesa para cuatro. Me senté al lado de la chica, y los chicos quedaron frente a nosotras. No sabía si podría comer tranquilamente con Eric al lado, de hecho, de repente me había dado cuenta de que me gustaba más de lo que había sospechado en un principio, pues me costaba dirigirle la mirad sin ponerme algo nerviosa.
- Yo quiero un chocolate caliente con nata y nubes – le dije rápidamente a la camarera cuando pasó por mi lado - ¿Qué? Lo vi ayer en la carta y me llamó la atención – me defendí ante los tres pares de ojos sorprendidos dirigidos hacia mí.
Medité unos segundos, y ante la mirada desesperada de la camarera, no dudé más.
- Tráigame lo mismo que a ella – dije señalando con un leve gesto a Kyoko - ¿Y vosotros?
- Lo mismo – dijeron el moreno y el rubio al unísono.
La mujer del delantal se retiró de inmediato, y Kyoko nos miró con cara de “¿y eso a qué ha venido?”.

Los miré amenazadoramente. Primero se asombraban de lo que pedía y después pedían lo mismo.

- ¡En la foto sale apetecible! – dijo Tomy como escusa colocando la carta de batidos frente a mi cara.

- ¡Por eso lo elegí! – grité riendo.

Cuando apartó el papel de mi cara, noté la mirada de Eric fija en mí. Por lo que automáticamente dejé de reír y mis mejillas se sonrojaron.
A los cinco minutos nos trajeron lo que habíamos pedido.
- Cuatro chocolates con nubes y nata – musitó la camarera dejándolos sobre la mesa.
- Tiene buena pinta – susurró el coreano.
- Y está bueno – afirmó Tomy con la boca ya manchada de nata.

Reí al ver a Tomy lleno de nata, se coomportaba igual que un niño pequeño, y probé el chocolate recubierto de golosinas. Estaba bastante bueno. Parecía que Kyoko tenía buen gusto para esas cosas.

Nos acabamos los dulces mientras charlábamos sobre nuestras aficiones, por lo que salimos del local conociéndonos un poco mejor.

- Bien… - sopló el chico rubio - ¿Qué queréis hacer? – preguntó.

Nos encogimos de hombros ante su pregunta.
- ¡Venga! Que no vamos a estar quietos aquí hasta la hora de cenar – nos instó Tomy.
Jade y yo nos miramos asombradas, pues estábamos saciadas debido al chocolate.
- Tú siempre piensas en comer… - suspiró en voz baja Eric, pero como estaba a su lado, pude oírle y esbocé una sonrisa divertida.
- Es una pena que no estemos en verano con todo esto mucho más animado – siguió autoconversando consigo mismo en voz alta el rubio - ¡Ya está! ¡Vamos a El Corte Inglés a matar el tiempo! – exclamó victorioso – Tengo que ver un juego que acaban de sacar para la XBOX360.
Le hicimos caso, no teníamos ninguna idea mejor. Esos grandes almacenes eran un buen sitio para mirar cosas, y cómo había dicho Tomy, pasar el tiempo.



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